Los tatuajes temporales no son tan inofensivos como parecen.
Algunas hennas están adulteradas y pueden producir reacciones alérgicas en la
piel como ampollas graves y en algunos casos (pocos), cicatriz después de la
curación. Algún enfermo, incluso, se ha tenido que hospitalizar y ha habido
casos aislados de ingreso en la UVI. ¿La razón? Con la globalización, los
tatuajes se ofertan a los turistas en las playas (e incluso en las piscinas o
ferias) de Canarias, Valencia, Alicante, Creta, Túnez, Marruecos, Australia,
California, Egipto, Israel y Tailandia.
El problema viene porque los usuarios no pueden (o quieren)
estar esperando las horas que requiere el tinte para secarse. Y los tatuadores
adulteran ilegalmente la henna con una sustancia ilegal que reduce el proceso a
¡10 minutos! La alergia no aparece hasta las 24 o 48 horas, para ese momento ya
ha terminado la feria o el turista se ha marchado, y los estafadores, tan
contentos.

