miércoles, 17 de julio de 2013

Los Psicópatas: Bernardo Stamateas

Identifica a los psicópatas y libérate de ellos 

1. ¿Psicópata “Yo”?

Prendemos el televisor, vemos las noticias y ¿con qué nos encontramos? Una adolescente asesina a su fa­milia porque no cumplieron con sus deseos, un hombre dispara y mata a sangre fría porque le tocaron la boci­na en un peaje, un conductor reacciona brutalmente cuando otro le hace luces para pedirle paso, gente
que desperdicia dinero y esfuerzo tratando de demostrar un status social que no tiene.

Siempre hay más y peor: una mujer mata brutalmente a su marido después de una larga relación de torturas, personas abusan de niños por mero placer, se cometen asesinatos masivos, hay gente que destru­ye y justifica su crimen diciendo “no gustó cómo me miraba” o “hablaba demasiado”.

Esta es una larga lista de acciones sin sentido que vemos en el pasar diario, en los noticieros, una enumeración de hechos que lamentablemente podría continuar indefinidamente. La pregunta a hacernos sería: “¿Qué es lo que desata tal crueldad en una persona sin generarle nin­gún tipo de remordimiento?”

Los psicópatas están en todos lados. Psicópata no es solamente un estafador, un asesino serial, sino que puede ser una persona que está en el trabajo, en la escuela, en la iglesia, en cualquiera de los ámbitos donde nos movemos. Los psicópatas son expertos en la mentira y en los engaños y tienen como fin traicio­nar y arruinar tu vida.

Siendo estos rasgos muy generales de la personali­dad de un psicópata, seguramente en nuestra cabeza ya debe estar sonando una alarma que nos alerta acerca de cuán peligroso puede llegar a ser tener cerca nuestro a un individuo de estas características.

Es de suma importancia remarcar que estos perso­najes no son antisociales a simple vista, sino que se caracterizan por su capacidad de adaptarse y alterar su forma rápidamente. Muchos profesionales los comparan con reptiles, en mayor medida con el camaleón, por su gran capa­cidad de cambiar de actitud adaptándose a la que le resulte más ventajosa.

Veamos ahora un poco más detenidamente cómo se manejan y qué características tienen para poder reco­nocerlos y una vez que lo hagamos, vivir lo más lejos posibles de todos ellos.

Sigue...


2. Características de una Mente Psicopática.

Para comenzar, tengamos en claro que los psicópa­tas representan a las personas que no tienen culpa ni angustia, que mienten, engañan, roban y no sienten absolutamente nada por el daño que causan. El psicópata mostrará una imagen falsa todo el tiempo, tratando de hacer creer que está interesado en lo que en realidad no lo está.

Sus rasgos y sus actitudes más llamativas son al­gunas de estas:

A. Revelan una imagen que en realidad no tienen y que ellos mismos inventan: necesitamos estar atentos con los que cuidan en un grado exacerba­do su apariencia. Observemos si su interior coin­cide con su exterior

B. Son personas que no aman a nadie: aprendamos a mirar no lo que dice la gente, sino sus conductas. Las personas que sólo ven dinero por todos lados y la forma en cómo quedarse con él, ¡son psicópa­tas! Cuando lo único que alguien quiere es poder, estamos frente a un psicópata

Los otros sólo le servirán al psicópata para alcanzar mejores finanzas, sexo y poder; los psicópatas aparecerán cuando el éxito llegue a tu vida, pobre no le resultas de utilidad. Si lograste algo, esta persona tóxica querrá ponerse en contacto contigo para ro­barte y destruirte.

C. Siempre se ofenden por todo: ¡cuídate del que se ofende rápidamente! Te manipulará diciéndote: “¡Lo que me dijiste me dolió mucho, no me lo merecía!”. El psicópata va a querer manipularte y controlar tu vida.

D. “Llevan y traen” todo el tiempo: ten cuidado con el que habla mal de otra persona porque mañana hablará mal de ti a otros

E. Adoptan máscaras de espiritualidad y religiosi­dad: un psicópata no sólo vive dentro de su casa si­no que trabaja, va al club, practica hobbies, hace lo que hacemos todos y aún más. Muchas veces se es­conde detrás de la Iglesia, camina con la Biblia de­bajo de su brazo pero no sabe dónde empieza ni dónde termina el texto

F. Son resentidos y amargados: los psicópatas tienen su visión personal de los hechos. Son intocables y nadie puede decirles ni sugerirles nada; si lo haces te dirán: “A mí nadie me dice lo que tengo que ha­cer, yo tengo mi visión, mi punto de vista”. Pueden ser tus amigos mientras le sirvas para su misión y sus objetivos, pero cuando le digas que “no” a algo que te pide, se irán o se lanzarán contra tu vida. Re­cuerda: ellos trabajan con su agenda privada para lograr lo que les interesa.

El psicópata es un experto en el arte de usar más­caras, manipular, mentir y engañar sin escrúpulos.


Debemos recordar también que los psicópatas suelen ser individuos sumamente locuaces: siempre tienen a flor de piel respuestas rápidas, tienden a ser muy con­vincentes, saben expresarse con encanto y son capaces de “vendernos” cualquier realidad que obviamente los haga quedar bien a ellos.

El sujeto que padece este tipo de patología tiene en todo momento la sensación de que es mejor que los demás, posee un egocentrismo desproporcionado y el sentimiento de que puede hacer cualquier cosa que quiera, cómo y cuando quiera. Su meta perma­nente es buscar el poder y el control de todos los que están a su alrededor; esa necesidad lo convierte en un ser incapaz de comprender que haya personas que tengan ideas diferentes a las suyas. Y si agregamos a estas conductas el hecho de que el psicópata conside­ra al otro como simple objeto, entenderemos por qué se le hace tan sencillo maltratar, lastimar y abusar de los demás, sintiéndose con pleno derecho a hacerlo con impunidad.

En resumen el psicópata es:


  • Sumamente egocéntrico.
  • Orgulloso: posee una autoestima muy elevada.
  • Manipulador.
  • Mentiroso.
  • Cruel.
  • Agresivo.
  • Caprichoso.
  • Antisocial.
  • Muy impulsivo.
  • Ilógico y sin capacidad de autocontrol.
  • Irresponsable.
  • Carente de empatía.
  • Incapaz de sentir pena o arrepentimiento.
  • Calmo aún en situaciones extremas.
  • Indiferente a las consecuencias.
  • Incapaz de detectar el sufrimiento humano.
  • Alguien que considera que el otro es simple­mente un objeto.
  • Muy observador.
  • Desvergonzado.
  • Capaz de adaptarse y cambiar de forma rá­pidamente.
  • Por lo general, muy elocuente y convincente.
  • Atractivo.
  • Muy superficial.
  • Frío.
  • Incapaz de mantener lazos con ninguna per­sona salvo por interés.
3. “Si me Engañas una vez, tuya es la culpa; si me Engañas dos, es mía”.

(Anaxágoras, filósofo griego).
Tenemos que prepararnos porque este tipo de gen­te, como ya vimos, puede estar en todos lados. Lo que necesitamos es conocer las estrategias más comunes que utilizan para manipularnos y convertir nuestras vi­das en una pesadilla.

Los primeros pasos del psicópata serán:

A. Entrar a tu círculo afectivo: es donde está la gente que te ama y que amas, donde también están tus mentores, aquellos que te ayudan a avanzar. Allí, en ese mismo ambiente, ellos tratarán de estar. Sa­ben que si logran entrar en tu círculo afectivo ínti­mo podrán entrar a tu mente y destruirte. Por to­dos los medios tratarán de robarte la paz.


B. Quedarse a vivir contigo: cuando tu odio, bronca y furia se hayan hecho carne en ti significará que el psicópata ha ganado la pelea.

Cuando lo que te dijeron influya en tu estado de ánimo, en tus emociones y boicotee tu accionar, cuando pase el tiempo y tú sigas sintiendo ren­cor, recordando cada batalla, el psicópata habrá cumplido su objetivo. Cuando comiences a estar atento a todos sus movimientos y te interese por sus opiniones, le estarás dando la bienvenida.
 

El psicópata simplemente actúa. Pero esa impulsivi­dad no es más que una reacción a su necesidad de satis­facción inmediata. El psicópata necesita todo el tiempo experimentar el vértigo en su vida, ya que todo lo que ha vivido le resulta aburrido; su mente y sus emociones le generan un hambre desmedido de vivir cosas nuevas. Y es por eso que es tan usual que los psicópatas terminen siendo los criminales más crueles que la humanidad ha­ya conocido. Esto no significa que todo psicópata es un criminal, sino que si existiera una personalidad criminal, ésta se estaría teñida de los rasgos del psicópata, ya que a nadie más que a él le gusta quebrantar las leyes y accio­nar mediante la violencia y el engaño.

Pero el psicópata no es sólo el criminal: es el padre de familia, el amigo, el hombre de negocios, el jefe a quien no entendemos, el policía, el artista, el cura, el político, etc. Un individuo de esta calaña puede estar escondido en cualquier lugar de poder, ya que llegar adonde quiere nunca le resulta muy conflictivo gra­cias a su elocuencia, a su naturaleza encantadora y a su falta de escrúpulos.
 

4. ¿Cómo Hacer Para Sacarse un Psicópata de Encima?

Básicamente con indiferencia: no te detengas a interiorizarte de absolutamente nada de lo que hace. Indiferencia es hacer como que no existe. ¡Ojo! no significa ig­norar, porque al ignorarlo estoy hablando de él y per­mitiendo que entre en mi círculo afectivo, sólo hay que erradicarle con indiferencia.

Prestemos mayor atención a las alertas que nos da nuestro propio ser con respecto a las otras personas. Debemos estar atentos a lo que nos pasa y analizar lo que sucede con nosotros, porque cada vez que un psicó­pata entre a nuestras vidas será porque le dimos lugar.

La primera impresión que tengas de una persona es sumamente importante; los primeros cinco minutos son primordiales. Sin embargo éste no es el único pa­rámetro en el que debemos apoyarnos. Hay muchas variables que pueden influir en como una persona te cae por primera vez y si no confiaste en ella al instan­te, simplemente pon límites a la relación, no bajes la guardia pero tampoco la condenes. No gastes energía en ir evaluando a la gente por pasatiempo; lo que sí es sumamente importante y sano es poner límites a las relaciones interpersonales que establecemos.

Para sacar a los que ya entraron y me hicieron daño, tengo que perdonarlos; la bronca está, pero debo per­donarlos igual; saca a la gente tóxica que quedó enlaza­da a tu círculo de afectos y deja entrar a los mentores que están esperando, a tus conexiones de oro, a los que te acercarán a tu propósito. Los psicópatas se arruinan so­los, no te preocupes.

Es cierto: alguien saldrá de tu círculo íntimo, pero ¡prepárate! ¡Los mejores están por llegar! No entres en juegos ajenos, sigue con tus estrategias. Haz historia, no les entregues a los psicópatas lo que te pertenece sólo a ti.

No permitas que tu vitalidad sea dañada ni que su accionar te intimide en el vínculo interpersonal que a diario estableces con las personas que te rodean.

Levanta un cerco alrededor de tu intimidad y no permitas que nadie viole tus emociones; escribe un car­tel bien grande que diga: “¡Prohibido entrar!”

Aprendamos a alejarnos de todo encuentro social que nos resulte tóxico. Alimentemos nuestros vínculos sociales saludables y cortemos todo tipo de conexión con aquellos que decidieron contaminar y amargarnos el día desde el momento en que nos levantamos.  


Alguna vez hemos sido estafados o traicionados por alguien o han dicho algo que nos dolió y nos marcó.

Un ejemplo importante en la religión cristiana...


Judas

En lo evangelios hay dos personas llamadas Judas, uno Lebeo Tadeo y otro, el Iscariote, el único de los discípulos que no era de Galilea.

En la Biblia no se registra cuando Jesús lo llamó, porque en realidad nunca se convirtió, nunca abrió su corazón al Señor; sabemos que era hijo de Simón y que pertenecía a la clase social alta. A lo largo de su último año, Jesús dijo que lo traicionarían y los discípulos no entendían, quería enseñarles a distinguir y cómo manejar a un psicópata.

Eso es lo que aprenderemos hoy

Enseñanza:
Nada bueno se soltará de parte de Dios hasta que la gente equivocada no salga de tu vida.

Los psicópatas están en todos lados. Psicópata no es solamente un estafador, un asesino serial, sino puede ser una persona que está en el trabajo, en la escuela, en la iglesia, en todos los ámbitos donde nos movemos. Son expertos en la mentira, el engaño y que querrán traicionar y arruinar tu vida.

Judas era un psicópata, representa a las personas que no tienen culpa ni angustia, que mienten, engañan, roban y no sienten nada por el daño que hacen.

En 2º Timoteo 3 Pablo dijo que, en los últimos tiempos, habrá cada vez más psicópatas y debemos prepararnos.

¿Cómo son los psicópatas?

1º- Cuidan una imagen que no tienen y que ellos mismos inventan.

Jesús fue a la casa de Simón y en agradecimiento porque fue sanado de lepra, hizo una cena donde estaban María, Marta y Lázaro (una familia que amaba mucho a Jesús).

María tenía un frasco de perfume muy caro, costaba como el sueldo de un año, (supongamos que una persona gana mil pesos, su valor era doce mil pesos). Ella pertenecía a una familia pudiente que sostuvo el ministerio de Jesús.

María rompió el frasco, lo derramó a sus pies y los enjugó. Judas estaba enojado y dijo: “Ese dinero se podría haber dado a los pobres”. ¡Mentira! Él no amaba a los pobres pero tenía que cuidar la imagen que no poseía.

A veces el más moral es el más inmoral

El psicópata mostrará una imagen falsa, porque tiene que hacer creer que está interesado en lo que en realidad no está.

Judas se enojó porque pensó que podría haber robado el perfume, entonces fue al Sanedrín, ante los religiosos, y preguntó qué recibiría a cambio de entregar a Jesús. Treinta monedas de plata era el precio de un esclavo; recibió el dinero y volvió.

Jesús preparaba la pascua y para ser entregado, y lavó los pies a sus discípulos.

Imaginen esta escena, Judas (con las treinta monedas en el bolsillo) que ya lo había traicionado, dejándose lavar los pies por Jesús. Se fingía espiritual.

Luego compartieron la cena pascual y Jesús dijo: Uno de ustedes me traicionará, uno de ustedes es diablo ”. Y los discípulos se miraban dudando, y Judas le preguntó: “¿Seré yo Señor?”

(En el original le dice: “No seré yo Señor” Y Jesús le responde: “Tú lo has dicho” Pero no se entendió qué le quiso decir Jesús.)

Pedro le dijo a Juan que preguntara quién sería y Jesús responde: “Al que le daré el pan, ese es”. Y le dice a Judas: “ Lo que tengas que hacer, hazlo pronto ”, y Judas salió corriendo porque estaba deschavado.

Jesús fue a Getsemaní a orar, era muy de noche, y Judas trajo a seiscientas personas con palos y armas para apresar a Jesús.

¿Por qué lo entregó de noche y no de día? Porque no quería que la multitud supiera que era él quien lo había entregado. ¡Cuidó la imagen!

Debemos estar atentos con los que cuidan su imagen porque no tienen verdad, su interior no coincide con el exterior.

2º- No aman a nadie.

Judas dijo: “ Este dinero lo podríamos haber dado a los pobres.” No porque amara a los pobres sino porque amaba el dinero.

Pablo dijo: “ El amor al dinero es la raíz de todos los males”.

No mires lo que dice la gente sino su fruto y conducta.

Cuando ves a una persona que ama el dinero, las mujeres y el poder, estas delante de Judas. La persona que sólo ve dinero y la manera de cómo sacar una moneda a alguien, es un psicópata. Cuando habla de la santidad pero se acuesta con cuanta mujer se le cruza, es un psicópata. Cuando lo único que quiere es poder, es un psicópata.

Judas traicionó a Jesús porque creía, como todos los discípulos, que instauraría un reino terrenal; que sería coronado e instalaría su reino en lugar de los romanos; pensaba en que sería el tesorero de ese reinado y cuanto dinero tendría. Cuando Jesús dijo que iría a la cruz a morir, Judas se dio cuenta que perdió tres años siguiéndolo.

1- Cada vez que me saquen lo que Dios me dio, El me dará más de lo que me quitaron.

Cada vez que Judas te mande a la cruz, Dios te dará algo más grande: una tumba vacía de resurrección.

Cuando Judas te traicione, a los tres días Jesús te dará la resurrección. No importa cuánto te hayan estafado, en setenta y dos horas Dios te dará más, los psicópatas no te podrán sacar nada porque todo lo que está en tu mano te lo dio Dios, Él es el dueño y nosotros los mayordomos, y cuando alguien nos saca algo que no es nuestro, se mete con el dueño y siempre sale perdiendo.

El psicópata puede engañar la justicia humana pero nunca quebrar la justicia divina. “ Cuando el ladrón es descubierto, devolverá absolutamente todo, multiplicado por siete”, dice la Biblia.

2. Los Judas no saben que mi victoria será revelada en el lugar secreto.

Judas llevó seiscientas personas con palos y armas, y Jesús oraba en Getsemaní: “ Señor pasa de mi esta copa pero hágase tu voluntad”
Y el Padre le dijo: “ Yo estoy contigo ”.
Jesús se puso de pie y dijo: “ Ya es la hora ”.
Judas pensó que lo iba a vencer; no sabía que Jesús había estado en el lugar secreto con su Padre.

No importa lo que los psicópatas hagan, iremos al lugar secreto y Dios nos revelará el secreto de la victoria.

El me esconderá en su tabernáculo en el día del mal , dice David, me ocultará en lo reservado de su morada.

Cada vez que te estafe o manipule, andá al lugar secreto.

“Sobre una roca me pondrá en alto, levantará mi cabeza y delante de mis enemigos cantaré de gozo”, dice David.

No importa lo que los Judas puedan hacer, terminarán suicidándose, toda maldición caerá sobre el que la soltó. Es una palabra de juicio.

Para que la maldición opere, debe haber dos cosas:

• El que la suelta. Nunca maldigas al que te maldice porque la maldición le vuelve a él o sea que ya está maldecido.

• Creer la maldición.

Si no la dijiste ni la creíste estás libre, y atado a la bendición del Señor.

3. Nada detendrá el plan de Dios sobre mi vida.

Llegó la turba y Judas dijo: “ Al que yo besare, ése es ”.

En el original se utiliza el vocablo “catafileo” que quiere decir: “ lo besó reiteradamente ”. Jesús le dijo: “ Amigo, con un beso me estás traicionando”. Judas pensó que iba a detener el plan de Jesús, pero el plan de Dios nadie lo detiene.

4- Voy a caminar con mentores que ven más que yo.

Jesús dijo que uno lo traicionaría y los discípulos se preguntaban quien sería; les estaba enseñando cómo era un psicópata. Tenés que caminar con gente que ve más que vos, juntarte con los que ven lo que vos no ves, que están delante tuyo en la carrera, para ahorrarte años de dolores de cabeza y extender la visión.

Jesús fue mentor, les dijo algo que ellos no entendían, que parecía una locura pero cuando al ser traicionado entendieron todo.

Judas querrá entrar en mi círculo porque así entrará en mi mente y la destruirá.
¿Cuándo sé que un Judas entró en mi círculo de afectos?

Cuando tengo broncas, enojos, odios, resentimientos y va a hostigarme, mandará cartas intimidatorias, tratará de robar la paz.

1- Tu odio, bronca, furia, hace que tu psicópata, tu Judas permanezca en tu círculo de afectos.

2- Cuando me siento mal por lo que dijeron, y siguen pasando los días guardando rencor, recordando cada detalle, le doy la bienvenida.

3- Cuando estoy atento a lo que hace Judas le doy la bienvenida

¿Cómo hago para sacarme a los Judas de encima?

Judas no pudo entrar en el círculo afectivo de Jesús pero sí pudo entrar en el círculo afectivo de los discípulos.

Con indiferencia , no entrará en mi círculo de afectos. “No ignorar”, porque así estoy hablando de él y permitiendo que entre en mi círculo afectivo.

Indiferencia es como que no existe.

Para sacar a los que ya entraron tengo que perdonarlos; la bronca está pero bendecí; sacá a la gente que quedó enganchada en tu círculo de afecto y dejá entrar a los mentores que están esperando, a los Matías.

Jesús no hizo nada, cuando Judas lo psicopateó, fue indiferente. Cuando protestó por el perfume derramado, Jesús no le dijo “ladrón”, sino “Déjenla, porque moriré y ella me adoró.” María tampoco reaccionó a Judas, no lo incluyó en su círculo de afecto, fue indiferente.

Por eso Jesús murió con el corazón sano porque Judas nunca entró en su círculo de afectos.

Los Judas se matan solos, no te preocupes.

Pedro dijo: “Judas debe ser reemplazado por alguien que amó a Jesús, que caminó con nosotros, que estuvo en las buenas y en las malas” Y encontraron a Matías.

Alguien saldrá del círculo pero a alguien hay que darle la bienvenida.

Y cuando el círculo se cerró con los doce, estaba completo y cayó el Espíritu Santo, vino el avivamiento.

Cuando la indiferencia haga un cerco, los Judas saldrán de tu círculo de afecto, Cuando bendigas a tus enemigos, levantarás un cerco porque no jugás a la maldición que ellos juegan.

Sé sabio, pedí justicia divina pero cuidá tu círculo de afectos.

Cuando limite con indiferencia,

Los enemigos serán silenciados por el Señor.

Déjenla, buena obra me ha hecho, dijo Jesús.

Seguí sirviendo a Dios, adorándole, derramando tu perfume, no importa lo que Judas dijo, lo importante es que Jesús dice: “ Hermosa cosa me has hecho, me agrada ”. Y es lo único que necesitás para seguir.

Haré cosas que marcarán la historia.

María derramó el perfume y Jesús dijo algo fantástico: Lo que ella me ha hecho quedará registrado en la historia y cada vez que se hable de mi evangelio se nombrará lo que esta mujer ha hecho.

Cosas que dejarán una huella histórica a las próximas generaciones.

Dios usará a las mujeres para que los psicópatas se manifiesten; una mujer hizo reaccionar a Judas (por eso las mujeres tienen persecución, manipulación, tanto ataque de los Judas porque sacarán a luz a los que no deben estar en tu círculo de afecto. La mujer rompió el perfume de valor de un año de sueldo, y el Señor me dijo que diga a su pueblo:

“Pondré cosas valiosas en tus manos que las traerán otra vez a mis pies. No se las daré a los Judas, pondré en tus manos todo lo que te fue quitado, ultrajado, violentado, porque sé que terminará otra vez en mis pies por causa de tu adoración.”

Derramaremos nuestro perfume y el perfume del cielo caerá sobre nosotros. Santidad no es “me porto bien”, es cuidar mi círculo de afecto y funcionar como Dios quiere.

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