lunes, 17 de octubre de 2016

Un maestro llamado estómago


El estómago está emocionalmente ligado a la comida, el amor, el afecto, la supervivencia, la recompensa y a la madre. Sustituimos nuestra necesidad de afecto y amor por comida en momentos de pérdida, separación o muerte, o para mitigar tensiones económicas o materiales, etc.


Los problemas de estómago están relacionados con mucha frecuencia con el “pan de cada día”, es decir, que atañen sobre todo a los aspectos materiales de la vida, sea en el ámbito del trabajo o en el afectivo. Nos indican que estamos angustiados y que nos sentimos inseguros porque tenemos dificultades en el control del mundo material. Estamos preocupados por contrariedades económicas, profesionales, escolares o judiciales y no paramos de darle vueltas de una manera obsesiva, ya que tenemos mucha ansiedad por el porvenir.

¿Cómo ayudar desde el plano emocional a que los problemas de estómago se sanen?

1.- Toma conciencia de tus sentimientos cuando lo que suceda en tu vida sea difícil de “digerir”. El dolor de estómago es un buen indicador de que algo indigestible marca ese momento de tu existencia, o te transporta a una experiencia previa asociada al presente y que debes de sanar.

2.- No te “tragues” aquello con lo que no estés de acuerdo, mordiéndote la lengua y las palabras que dirías en ese momento. Aprende a decir que no, a reafirmarte y a dejar pasar esos trenes que no te llevarán a donde quieres llegar.

3.- Tampoco te “tragues” relaciones tóxicas por temor a defraudarlas o por miedo a la culpa. Aléjate de quien no te alegre la vida.

4.-Si hay una “contrariedad indigesta” en tu vida, toma uno de los caminos, el que más se alinee con tu finalidad en la vida, no permanezcas demasiado tiempo en la indecisión.

5.-Si ya te “tragaste” algo que no puedes vomitar, trata que de no te contamine. Absorbe de la experiencia lo útil y lo desechable saldrá de manera natural. Acepta que cada hecho que nos sucede nos transforma.

6.- Si una situación “te levanta el estómago”, haz caso a esa señal del cuerpo y decide sabiamente como no nutrirte de ella.

7.- Si sientes mariposas en el estómago, éstas anuncian transformación. Ábrete a sentir: el bienestar de sus aleteos te impulsará hacia lo nuevo, pero si es malestar lo que te produce ese revoloteo, aléjate a un lugar seguro.

8.- La sensación de vacío en el estómago (cuando la nutrición es adecuada), te habla de insatisfacción existencial. Evita el autoengaño y revisa con atención y sinceridad que áreas de tu vida están desatendidas.

9.- Un acumulo de gases en el estómago te están invitando a tomar conciencia de las ideas que en el día se han quedado por digerir.

10.-Las repetitivas nauseas te hablan de excesiva desconfianza. Por experiencias del pasado, has aprendido a defenderte de lo que te rodea, pero ahora es excesivo. El miedo se cura con dosis de confianza y afrontamiento.

Joman Romero

2 comentarios:

Fantasía Y Realidad dijo...

Hola María José,solo puedo decir que has dado en el clavo en todos y cada uno de esos puntos,,puesto que yo misma he padecido de la mayoría de ellos.Que no quiere decir que haya aprendido a superarlos todos pero estoy en ello.
Muchos besos!!

María José Morón dijo...

Vaya! Espero que te sirva la información querida Tere.
Un besote muy fuerte!!!

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